Te alejabas de mi caminando, y mientras me enfundaba para irme yo tambien en mi montura, no podia evitar mirar encantado como te ibas por tu calle.
Has girado la cabeza justo antes de la esquina, y me has regalado la mas bonita de las sonrisas, la mirada dulce del hasta luego.
Es con esa sonrisa con la que cierro los ojos, una vez mas, para volar a la playa de mis sueños.