Tengo la sensación, quizás engañado en parte por mis propios sueños, de que nuestros caminos, Milady, discurren ahora mas paralelos que en cualquier otro momento.
Sólo mis silencios son cómplices de mi verdadera inquietud por su discurrir convergente, y junto a mis ilusiones de cambio, esperan en ese preciso punto en el que se conviertan en un solo camino, que habriamos de trazar dejándonos llevar por todas esas energias que nos hacen confluir.
La duda, la confusión, cobardía o prudencia quizás, han construido muros que he de atravesar causando el menor daño posible, y convencido estoy, que un vez hayan quedado atrás, mi alma habrá puesto fin a la batalla entre mente y corazón.
Si algo me anima en este caminar, es tu serenidad expectante y paciente.
Mi razón, me pide cautela, tiempo para conocer en cuerpo y alma a quien llena mis deseos y la playa de mis sueños, una nueva vida.
El corazón, aventurero, me inunda de pasión, nublando el mensaje de la razón, apremiandome, inyectandome juventud.
Yo sé que te quiero, que me llenas con solo estar junto a mi, sólo con una caricia o una mirada me das mucho más de lo que tu crees, no me veo renunciando a ti, a tu cercania.
Pero por encima de todo, por encima de mis propios deseos, y por el amor que pueda darte, necesito que tú estes bien, tranquila contigo misma y en paz con tus propios deseos y principios, que esta extraña aventura quizás hayan moldeado de alguna manera.

Sueño con calas esperandonos en la punta de tierras desconocidas del sur, con islas en el mediterraneo, con castillos en algun verde valle a orillas del rio, con tenerte, con ser tuyo, con aprender contigo, con confluir nuestros caminos.


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