Nos amamos siempre que pudimos sobornar a la suerte, y muchos atardeceres de otoño, pegada a mis brazos como una enredadera, bebía de mis labios, tiñendo mi boca de esperanza.

Los actos de un hombre no deben ser juzgados, sin conocer la belleza de la mujer por quien los hizo ...
« Viento para navegar | Inicio | Tu luna »
10 Enero 2008
Nos amamos siempre que pudimos sobornar a la suerte, y muchos atardeceres de otoño, pegada a mis brazos como una enredadera, bebía de mis labios, tiñendo mi boca de esperanza.

« Viento para navegar | Inicio | Tu luna »
Los deseos que negamos nos encuentran fatalmente
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
del-color-de-la-luna-llena- dijo
Qué bien lo describes... qué dulces saben esos ratitos en los que le ganamos la partida al destino que siempre nos lo pone difícil... Me alegra mucho verte por aquí. Aunque ya casi nos hemos tragado un mes del nuevo año, brindemos por él si te parece, y por que nos ofrezca muchos de esos ratos. Salud y burbujitas de colores!
23 Enero 2008 | 10:36 PM